Formato / Vitola
Toro 58 × 5″
Un calibre imponente que denota presencia y alta regalía.
Una creación sin precedentes. Misticismo, presencia imponente y precisión de sommelier en cada calada.
Un blend místico y exclusivo compuesto por siete tabacos seleccionados de siete países diferentes. Siete orígenes convergen en una sola vitola que desafía lo convencional, exige contemplación y redefine la experiencia del conocedor.
Toro 58 × 5″
Un calibre imponente que denota presencia y alta regalía.
San Andrés Madura
México — seleccionada por su maduración perfecta, color chocolate profundo y notas sutilmente dulces.
Camerún
África — aportando un equilibrio especiado único.
Selección Premium
Nicaragua y otros cuatro países secretos que completan los siete tabacos del blend.
Alta y sofisticada
Ligero premium con cuerpo pleno y refinamiento de alta gama.
Complejidad absoluta y evolución en cada tercio — una sinfonía olfativa que se despliega con la precisión de un gran añejo.
La apertura es imponente y ceremonial. Una pimienta fina y precisa saluda el paladar, seguida de maderas nobles — roble y cedro — que establecen un marco estructural de gran elegancia. La capa San Andrés Madura revela entonces su firma: un dulzor sutil, casi confitado, que envuelve la entrada con seducción y anticipa la profundidad por venir.
La transición despierta una complejidad absoluta. El cacao amargo emerge con autoridad, entrelazándose con café tostado de tueste medio-alto y notas de avellana. El capote de Camerún aporta una riqueza cremosa y especiada que redondea el perfil, mientras los siete tabacos comienzan a dialogar en capas — cada calada revela un matiz nuevo, como un segundo aroma en una copa de gran reserva.
El final es memorable y sin concesiones. Robustez y refinamiento coexisten en un clímax de cuero curtido, especias exóticas y un registro terroso que habla del poder del ligero. La evolución es intensa hasta la última ceniza, demostrando la fuerza de los siete tabacos sin sacrificar la elegancia — un desenlace digno de la Maravilla de la Casa.
Consultas privadasEl Ligero 007 no se fuma: se descifra. Cada país aporta un capítulo; cada tercio revela un secreto. Es la vitola que convierte el humo en ritual.